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TORRE FUERTE: EVERARDO MEDINA, UNA ‘PILTRAFA SOCIAL’…

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Everardo Medina, ‘una piltrafa social’. /

El actual subsecretario de Obras Públicas de la Frontera Norte, Andrés Carbajal Casas, no puede ocultar lo simpático que le ha resultado en tan solo unas horas, el anuncio hecho por el gobernador de Chihuahua, Javier Corral de que su gobierno va por una investigación de fondo y en contra de todos aquellos pillos -excluyo a mi amigo el cartonista Pillo-, que se enriquecieron con los ‘suculentos’ contratos de obra pública en las licitaciones que realizó el ‘súpersubsecretario’ de obras públicas, Everardo Medina Maldonado.

Quién sabe si Everardo sea el primero en caer en las próximas horas, relacionado con el monumento a la corrupción de la Ciudad Judicial, pero anoche Carbajal Casas, conociéndole, no se aguantó la risa -de esa que jode-, tras la expresión hecha en las redes sociales: “¡Ahora sí Everardo!”, dijo con esa seguridad y convicción de quien tiene todos los pelos de la burra en la mano;

Es decir, todas las pruebas habidas y por haber sobre las múltiples irregularidades y la corrupción en la ejecución de las obras, manejos de presupuestos, licitaciones y otros cobros extras, de recursos que se embolsó el pariente del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, hasta decir ¡Basta!…

Por lo que se sabe, Everardo Medina enfrenta una investigación por parte de la Procuraduría General de la República (PGR), relacionada con el manejo de los recursos y asignación de las obras en el expediente 324/2017, cuyo proceso sigue en el Juzgado Cuarto de Distrito, y se sospecha -como lo apuntamos aquí hace unos días- que la investigación sobre las irregularidades y creciente corrupción del exfuncionario de gobierno, se extiende a las propiedades que aparecen a los nombres de sus hijas, Felissa y Mónica Medina Pratts.

Y en ella se incluyen indagatorias sobre propiedades a nombre de la familia en exclusivas zonas residenciales cerca de la Baudelio Pelayo, allí donde vive los suyos, en la Ejercito Nacional e incluso se indaga sobre el origen y patrimonio que se extiende a lugares que ocupan algunos colegios particulares, cuyo arrendatario es ni más ni menos que el singular personaje que ocupó la subsecretaría de obras públicas en el sexenio de su primo el gobernador de Chihuahua, César Duarte.

No es nada personal, pero los vecinos de la Baudelio Pelayo ya reportaron que Everardo y su hermano, Armando, que se disputaban las filias del exgobernador prófugo de Chihuahua, salieron hasta de pleito en la lucha por el poder económico y la ambición, lo que orilló a Armando Medina a dejar la residencia que ocupaba y que hacia vecindad con las de sus hermanos y toda la familia de Parral en Juárez.

Obvio que se entiende por ahora, que los menos culpables de la podredumbre y corrupción de los padres son los hijos. Seguramente que ni Felissa ni Monica Medina Pratts tienen culpa y ‘vela en el entierro’, pero, que necedad la de Everardo Medina!, que en seis años se convirtió en un hombre ‘intocable’ del sistema, y ahora se ha convertido en una especie de piltrafa social, al que rehúyen y le dan vuelta sus amigos en el campestre de Juárez.

El solo caso de la construcción de la ‘Ciudad Judicial’, al que llamó Corral “monumento a la corrupción”, le dará suficiente hebra a los ‘notables’ consejeros de la Judicatura, que ya recibieron ‘luz verde’ para que se investigue y se proceda judicialmente en contra de todos aquellos involucrados en el mega escándalo de la llamada “obra maestra”, como fue señalada en su terminación, la pomposa mole que fue levantada por el gobierno de César Duarte, y que polarizó los intereses de los constructores, a quienes incluso, en su momento, se les retiró ‘el plato de la mesa’, y se les retiraron los contratos por obra y gracia superior. Y el ejecutor fue ni más ni menos que el ingeniero Everardo Medina Maldonado.

Seguramente que empresas como Ingeniería y Diseño VAN S.A. de C.V. que demanda el pago de 350 millones de pesos, al igual que otras empresas no menos importantes, con cifras inferiores, y en cuya defensa por cierto, participan abogados y exfuncionarios panistas de los tiempos del exgobernador Pancho Barrio, incluso el actual secretario general de Gobierno, César Jáuregui Robles, estarán mas que prestas a poner en la lumbre a Everardo Medina y a sus socios, que fueron cómplices en el ‘atraco del siglo’.

La pomposa obra pública de Duarte y de Medina, de la que nadie daba cuenta a pesar de los expedientes sobre irregularidades que conocieron a fondo y a detalle, el exauditor Jesús Manuel Esparza Flores y el ingeniero, Eduardo Esperón González, a quien el contenido del ‘cochinero’ en el reporte, estuvo a punto de provocarle un infarto. Sólo tendrían que preguntarle a la secretaria del entonces Secretario de Comunicaciones y Obras Publicas -que entonces fue desplazado de esa responsabilidad-, que como muchas secretarias sufridas y abnegadas, como aquella que describió el arreglista español Juan Carlos Calderón, en la canción del grupo Mocedades de 1975, tuvo que aguantar vara en los arranques de su jefe en la oficina del despacho en la capital.

Veremos pues de qué tamaño es el encargo del Jefe Corral al Consejo de la Judicatura, quiénes y cuántos más exfuncionarios y empresarios de la construcción están involucrados y a cuánto asciende el monto del daño patrimonial y el saqueo de los millonarios recursos generados por actos de corrupción en las obras que fueron ejecutadas en Chihuahua y Ciudad Juárez.

Sobran las demandas administrativas y penales en contra de Everardo Medina y sus socios.

 

Se hunde Armando Cabada. /

El presidente municipal, Armando Cabada Alvídrez puso un cerrojazo a sus posibilidades de contender bajo las siglas del partido Morena de Andrés Manuel López Obrador, y la causa es harta conocida por los juarenses: el empecinamiento y vil atraco al gobierno, detrás de la solicitud y aprobación del Cabildo para pedir un préstamo de 4 mil millones de pesos en el proyecto ‘Juárez Iluminado’, que sigue sumando el rechazo de todos los juarenses.

Las declaraciones vertidas por el actual líder local de Morena, Juan Carlos Loera de la Rosa que ayer citó exprofeso a conferencia de prensa, dejo también en claro la perversidad y el asomo de corrupción de quien gobierna la ciudad, luego de que surgieron nuevas revelaciones de condicionamiento a los regidores del Ayuntamiento, a quienes mantiene sometidos y les ha negado toda oportunidad de participar en eventos de otras organizaciones políticas y sociales.

Acusó al alcalde de no permitirles a sus regidores ‘independientes’, participar en el ‘Acuerdo de Nación’ durante la visita que recientemente realizó López Obrador a la ciudad de Chihuahua, a pesar de que algunos de ellos comulgan con los ideales de AMLO.

Pero no es el único caso. En otro frente abierto, Armando Cabada mantiene también maniatado al Síndico priista, Aarón Yañez, con quien busca -sin éxito-, negociar y condicionarlo a sus muy particulares propósitos, por lo que ha dado instrucciones al Oficial Mayor, Víctor Manuel Ortega, de que ni un solo centavo salga de esa oficina destinado a cubrir el bono de Aarón, que forma parte de las percepciones mensuales que reciben los funcionarios del gobierno.

El argumento del Oficial Mayor del Ayuntamiento es torpe: “No se les da cobertura porque no mandan los avisos a Recursos Humanos”. Una mentira y una estela de vicisitudes e instrucciones que salen del despacho del presidente municipal independiente, de quien dicen, goza del escarnio y burla, en su relación con el joven político priísta.

Ayer la sindicatura acusó de corrupción y de perversidad al presidente independiente, tras conocerse que jamás se le ha entregado un bono al titular de la dependencia encargada de fiscalizar los recursos, pero que ahora maneja mediáticamente la alcaldía, como si lo hubiera dado alguna vez.

En medio de ese tiroteo político, y los señalamientos y oposición del PRI, del PAN y de la Fiscalía Ciudadana Anticorrupción, además de otros personajes del entorno político, como el exdiputado panista Carlos Angulo Para que también subió su posicionamiento en redes sociales, ayer Juan Carlos Loera dijo que el presidente ha cerrado las puertas para contender por las siglas de ese partido político.

El proyecto de alumbrado público y los intereses personales, en pos de los negocios, han eclipsado, los compromisos de servicio y de obras a los que está obligado el gobierno de la ciudad a favor de sus gobernados.

Por cierto quien desbarró y hasta se exhibió desconociendo los detalles de la situación legal y financiera que prevalece en el Derecho de Alumbrado Público (DAP) y los números rojos que impedirían capacidad de pago al gobierno de la ciudad -aún con sus recursos propios-, como ha argumentado el alcalde, fue el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, quien seguramente en aras de la pluralidad política y libertad a favor de los Ayuntamientos, se atrevió a avalar la aprobación hecha por el Cabildo en el proyecto de licitación de alumbrado público. A no ser que los reporteros de la capital, hayan agarrado al mandatario en esos momentos de ‘lapsus’ que tienen los gobernantes antes carburar.

De todas maneras, se vio muy mal el gobernador de Chihuahua, porque sus argumentos fueron tan pobres, que no convencen ni a los boleros de la Plaza en la Aldama.

 

Proceso en libertad, solo si acusan al César. / 

El gobernador de Chihuahua, Javier Corral jamás ha ocultado su sed de venganza política, contra todo aquello que huela a Duarte o contra todos aquellos que son vistos como cómplices de sus proyectos.

Pero ofreció una salida a los involucrados: Quien culpe al César (Duarte), no se hará merecedor de honores, pero si podrá llevar su proceso penal en la siempre bien ponderada libertad, siempre y cuando, además, repongan los recursos desviados y acepten su responsabilidad en los actos ilícitos.

De ese tamaño lanzó la ‘curva’ el gobernador, que puso como ejemplo al expanista, Fernando Reyes Ramírez, yerno de Raymundo Romero, exsecretario general de gobierno de César Duarte -el padre de la exdiputada priista Teporaca Romero-, que se atrevió a confesar en los tribunales que había recibido dinero público del exgobernador de Chihuahua.

Ahora el caso del exdiputado de Movimiento Ciudadano, se exhibe como prueba de que quienes confiesen abiertamente y regresen la lana, podrán enfrentar un proceso penal en libertad y con los suyos.

Reyes Ramírez originalmente había sido acusado del delito de peculado, pero recibió del juez Octavio Rodríguez una reclasificación y ahora es inculpado por tráfico de influencias.

“Por supuesto que quien confiesa, quien ofrece y quien señala en su declaración al exgobernador pues no está pretendiendo sustraerse de la acción de la justicia y puede llevar perfectamente afuera su proceso”, dijo lacónico el mandatario.

Los abogados no salen del asombro. Ven con preocupación que el gobernador quiera sentenciar mediáticamente a los presuntos responsables, para que la gente los ‘linche’, sin que se les pueda comprobar antes el delito.

Con la reclasificación del delito, el peineteado exdiputado, Fernando Reyes se enfrenta a una pena máxima de tres años de cárcel e incluso la obtención de una sanción sin privación de libertad. Pero el gobernador calificó de “muy inteligente” la estrategia de la defensa del exlegislador chihuahuense. Habrá que aplaudirles, seguramente.

 

Más fácil que pase el camello por el ojo de una aguja /

Quien sabe hasta cuándo aguantará el gobierno de Javier Corral a la directora de los Colegios de Bachilleres, Teresa Ortuño Gurza -hermana de su amigo y carnal, José Luis Ortuño-, con quien compartía las francachelas en la ciudad de México, al lado de otros prominentes políticos, algunos de ellos de la izquierda como Porfirio Muñoz Ledo, pero todo apunta a que Corral pagará el costo político que sea necesario para sostener a la exsenadora panista.

Lo cierto es que, como bola de nieve, crece entre los maestros y ya hasta en algunos estudiantes de los bachilleres, la oposición a que la maestra -perdón exsenadora-, sea quien gobierne a los Colegios de Bachilleres en todo Chihuahua, y de eso se están encargando en el sindicato, alimentando a la animadversión a doña Teresa.

Pian pianito, como quien no quiebra un plato, quizá mucho menos radical que el maestro Raymundo Escalante, el líder del sindicato del SNTE en la Universidad Tecnológica -que encabeza la resistencia de los maestros de la UTCJ, y quienes traen sus propias broncas y demandas-, José Acuña Peralta, el secretario general de los trabajadores de Bachilleres, sigue su propia estrategia, esperanzado a tronar a la doña.

Pero de verdad, como dijo el maestro Jesús, es más fácil que pase el camello por el ojo de una aguja, antes de que el gobernador Javier Corral le dé las gracias o remueva a Teresa Ortuño, ante la pretensión de los grillos maestros del Cobach.

Dicen que los arrebatos y los rebases de liderazgo por parte de algunos maestros y hasta de alumnos, que están siendo utilizados como carne de canon, son permitidos, están bajo el control y bajo la voluntad del líder del sindicato, José Acuña Peralta.

A Teresa Ortuño la acusan de “mentiras”, “burlas” y “escarnio”, y de desviar dinero. Quién sabe si el sindicato esté libre de culpa y de ‘pecados’ y aguante una auditoría del gobierno el estado de Chihuahua, y sólo por aquello de los revires políticos, muy socorridos en estos últimos días del Juicio Final.

Comentarios: mariohectorsilva@yahoo.com.mx

 

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