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TORRE FUERTE: EL ‘ZAR’ DEL DIARISMO…

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El Zar del Diarismo. /

Justo con el regreso de Osvaldo Rodríguez Borunda, el propietario y director general del periódico más influyente en el estado de Chihuahua, el nuevo año laboral 2018 trajo entre los trabajadores y colaboradores del rotativo, un total desconcierto en torno al futuro y a la estabilidad del medio impreso que ha crecido -pese a los reconocimientos de organizaciones internacionales-, a la ‘sombra’ del poder político.

El origen de El Diario también está ligado a las viejas estructuras de la delincuencia desde la década de los años setenta. El jefe de la plaza era Carmelo Avilés, y por aquel entonces apareció Arturo López Pérez, que no era más que un narcotraficante de poderosa medianía, quien se encargaría de que, en un breve lapso de tiempo, algunos sueños y proyectos personales de sus amigos se hicieran realidad.

Por lo pronto trascendió que ya comenzó la restructuración, como suele suceder cada año, lo cual no es privativo del medio impreso. Se trata del recorte de personal para adelgazar los gastos, y de la gente que ya no sirve a los intereses del periódico.

Y ayer le tocó a la jefa de información del periódico, la periodista Rocío Gallegos, darle las gracias a un hombre que, durante décadas, publicó sus colaboraciones (artículos) semanales en el rotativo: el abogado y político, Sergio Conde Varela, uno de los hombres que ha sido testigo del desarrollo político y social de esta urbe fronteriza.

Uno de los argumentos, entre otros, según se supo, fue el proceso de ajustes y cambios en el recién iniciado nuevo año, que no tiene otro propósito, ahora se sabe, que enfocar los objetivos políticos rumbo a las elecciones de 2018, donde por primera vez, los ciudadanos concurrirán para elegir al presidente de la República, a senadores, diputados federales, diputados locales, alcaldes, síndico y regidores de los 67 Ayuntamientos del estado de Chihuahua.

Junto con Sergio Conde Varela, se van otros esforzados y reconocidos trabajadores de la información y hasta empleados del área administrativa.

La tradicional ‘tijera’ del periódico llega de la ‘mano’ de Osvaldo Rodríguez Borunda, que logró recuperarse de una enfermedad que lo mantuvo postrado en la cama por varios meses.

La apuesta es, como en los viejos tiempos, por el PRI a nivel nacional y por el gobierno independiente, Armando Cabada Alvídrez, a quien un puñado de empresarios y amigos, pese a los pobres resultados de su gestión administrativa en el primer año, lo quieren en el proyecto político de 2021.

Los enterados de los entuertos aseguran incluso, que por el manejo editorial y la ‘pimienta’ del periodista Manuel Aguirre Ochoa, quien escribe la columna de El Diario y coordina la pagina editorial, el Zar del Diarismo mantiene trato y relación con el exgobernador prófugo de Chihuahua, César Duarte Jáquez, y hasta sospechan -mera sospecha, sin fundamento-, que el exmandatario estatal priísta tiene ‘intereses’ y ‘sociedad’ con el rotativo.

La aventura por el periodismo, que encumbró a Osvaldo Rodríguez, tiene como cimiento, desde sus inicios a mediados de los años setenta, una ‘extraña’ relación con dos hombres que fueron claves en el surgimiento del ‘imperio’: el periodista Guillermo Terrazas Villanueva y el narcotraficante, Arturo López Pérez, que se convirtió en el mecenas del director general del periódico El Diario.

La idea original de iniciar con un nuevo periódico fue del periodista Memo Terrazas, compañero de Osvaldo en la escuela primaria.

El finado publicista y comunicador, Manuel Gómez Martínez, confesó a este periodista, que escribe Torre Fuerte, que le hizo un préstamo a El Diario, porque a los pocos días de su fundación, “el proyecto estaba quebrado”. Y así ingresó al rotativo que, al paso de los años, se convirtió en algo más que un ‘imperio’ de la información.

La inmanejable deuda y los costos de operación del periódico, obligaron en el papel, a que Terrazas ‘vendiera’ el impreso a Osvaldo Rodríguez. Al menos esa fue la versión del colega Memo Terrazas.

El sinaloense Arturo López Pérez se convirtió en una especie de hombre leyenda del que poco se habla y mucho menos se ha escrito en la historia del periodismo fronterizo. Su paso y vida por la frontera quedó –literalmente-, encajonada en la memoria de unos cuantos de sus amigos y allegados.

Se sabe que era un hombre modesto y originario del vecino estado de Sinaloa. Le gustaba el beisbol y fue ese mismo deporte el que lo uniría por algún tiempo a Guillermo Terrazas Villanueva, quien lo mantenía en el equipo y en el campo de juego…

López Pérez es el mismo hombre al que tiempo después Terrazas llevó a trabajar a las oficinas del Registro Civil de Zaragoza, donde Arturo fue el permanente testigo de innumerables documentos y oficios que requerían de tan solo una firma en los compromisos civiles.

De esa manera, Terrazas lo ayudó durante algún tiempo en la vida política de Juárez, hasta que de repente, sin que nadie supiera nada más de él, como si se lo hubiera tragado la tierra, Arturo López Pérez desapareció de Ciudad Juárez.

Y fue así como otro buen día, años después, regresó a la frontera. Pero ya no era el mismo hombre.

La vida de ese hombre, amigo de Osvaldo y de Guillermo, había sufrido un cambio radical. Le había dado un giro a su vida.

Se había convertido, como ha sucedido con no pocos hombres en esta urbe fronteriza, a las actividades de la delincuencia organizada. Los que le conocieron afirman que fue el primer narcoempresario, muchos años antes del surgimiento de los primeros delincuentes que fueron identificados o llamados de cuello blanco, ligados a las estructuras del crimen.

Y efectivamente, el sinaloense había regresado a esta ciudad cargado de poder, fama y dinero, y había decidido pagar favores y muchos otros apoyos que en su momento le habían brindado, el periodista Guillermo Terrazas Villanueva y el entonces incipiente hombre de negocios: Osvaldo Rodríguez Borunda. (esta historia continúa en la entrega de mañana)…

 

Mala memoria en el PRI. /

La memoria es corta y mala entre los priistas de Chihuahua. Un grupo político sigue haciéndole faenas al exgobernador del estado, José Reyes Baeza, a quien se responsabiliza directamente de los desacuerdos y la ‘negociación’ con uno de los grupos de la delincuencia organizada, que antes de concluir su sexenio, tenían sumido en el terror a los chihuahuenses.

A Reyes Baeza y a su exprocuradora de Chihuahua, compañera de escuela en las aulas de Derecho de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), Patricia González Rodríguez -ahora flamante coordinadora de Ciencias Jurídicas en una de las universidades de la capital del país, se les atribuye la responsabilidad de la inseguridad publica y posterior crisis, que convirtió a la frontera en el rehén de los cárteles del narcotráfico, en la sangrienta disputa que vivieron los grupos de Sinaloa y Juárez.

Por cierto, que ese encumbrado grupo político, ha hecho correr distintas versiones entre los priistas de Juárez y de la capital, de que en Chihuahua no hay nadie mas que Reyes Baeza para encabezar la fórmula al Senado de la República en 2018.

Y ya ‘venden’ la idea de que Reyes es el único priista que puede levantar los votos que requerirá el candidato presidencial, José Antonio Meade Kuribreña.

Los enterados de las grillas, aseguran que, con Reyes Baeza, irá la empresaria fronteriza y diputa local, Adriana Fuentes Téllez, ahora que, dicen, no será necesaria para el partidazo en Ciudad Juárez.

El director general del ISSSTE y prominente miembro del gabinete del Presidente de México, Enrique Peña Nieto, llegó a ese encargo por recomendación del fallido precandidato presidencial, Miguel Ángel Osorio Chong.

El secretario de Gobernación fue quien apoyó, no solo a Reyes Baeza, sino también a gente cercana entonces a su persona, como fue el caso del político juarense y exdiputado federal, Víctor Valencia de los Santos, que hace unos cuantos meses renunció a seguir participando en los proyectos del PRI para sumarse al proyecto político de Andrés Manuel López Obrador.

A ambos, tanto a Reyes como a Valencia, se les vinculó al plan de ‘desestabilización’ del exgobernador prófugo de Chihuahua, César Duarte, desde antes de la precampaña del ahora gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado.

El próximo día 6 de enero, Reyes Baeza celebrará su día. Con una fiesta entre los priistas de su grupo, le darán las gracias y el adiós al todavía delegado del CEN del PRI, Fernando Moreno Peña, y dice que, a partir del próximo sábado, se sabrá de los reales amarres y de las relaciones que tiene Reyes con la gente de José Antonio Meade, que por su parte, han hecho correr otras versiones.

 

Echan campanas al vuelo. /

Quién entiende al gobernador de Chihuahua, Javier Corral. Encabezó aquí una reunión mas de seguridad, de esas llamadas de coordinación.

Lo hizo en compañía del Fiscal General del Estado en la zona norte, Jorge López Nava y del responsable de la policía estatal, Oscar Aparicio, pero lo hizo en un plan de ‘coordinación’ con el alcalde independiente, Armando Cabada, quien sigue ‘emperrado’ en mantener en ese equipo de seguridad -del que el gobernador dijo que que desconfiaba- a hombres como el titular de la policía municipal, Ricardo Realivázquez Domínguez, el asesor jurídico, Sergio Almaraz y el vocero, Arturo Sandoval, los tres hombres de todas las confianzas del exjefe policiaco y exdirector de la Policía Estatal Única (PEU), Ernesto Pablo Rocha -que tiene abiertas denuncias en su contra-, y del exfiscal general del Estado de Chihuahua, Jorge González Nicolás.

Quien sabe, es posible que ya el gobernador haya renunciado a la idea de limpiar la ‘casa’ en materia de seguridad y le haya dado un voto de confianza a los policías del alcalde independiente Armando Cabada.

Por lo pronto, aquí hubo reunión de coordinación de las estrategias, y un ‘fino’ recordatorio para el presidente municipal, a fin de poder brindar tranquilidad a los juarenses, como dijo el gobernador de Chihuahua.

Dicen que el 2018 será el año de la Seguridad Pública para Chihuahua y Ciudad Juárez.

El mandatario estatal ha decidido poner coordinación, cooperación y estrategias de inteligencia policial en manos enemigas. Al fin y al cabo, el gobernador está seguro que el fenómeno delictivo, con índices al alza en homicidios dolosos, se enfrenta en todo el país. Y Chihuahua, quizás a de pensar, es sólo uno mas de los estados que enfrentan ese grave problema de inseguridad.

Comentarios: mariohectorsilva@yahoo.com.mx

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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