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TORRE FUERTE: CASO EVERARDO: ¿QUIEN HARÁ JUSTICIA?…

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Caso Everardo: ¿Quien hará justicia?… /

Ahora que el techo del auditorio de la Ciudad Judicial en la capital del estado se vino abajo, a causa del mal ejercicio y de la interminable corrupción que generó una vez más el manejo de los contratos y la licitación de las obras, el gobierno de Javier Corral Jurado está obligado a llevar a la cárcel al otrora ‘superpoderoso’ subsecretario de Obras Públicas de la Frontera Norte, Everardo Medina Maldonado, sobre quien pesan más de una denuncia en torno a las irregularidades en la obras ejecutadas durante el gobierno del exmandatario estatal, César Duarte Jáquez.

No es un caso menor, ni ‘basura’ que se pueda guardar bajo la alfombra transcurridos los primeros 12 meses del ejercicio de la nueva administración estatal.

Everardo Medina y algunos de sus socios en la construcción, con quienes el ‘pariente’ del gobernador decidió hacer ‘negocio’ con dinero público, son pieza ‘clave’ en el sinfín de contratos irregulares y de obra ejecutada que no libra, ni siquiera con calzador, las auditorías que se practicaron desde finales de la administración del exgobernador de Chihuahua.

Tan solo el expediente 324/2017 de la investigación que sigue la Procuraduría General de la República, revela un mar de irregularidades en torno a las obras y recursos que fueron asignados para el ejercicio de las obras en Chihuahua.

El pasado 10 de junio de este mismo año, publicamos en Torre Fuerte que las empresas que participaron en la construcción del Centro de Justicia de ciudad de Chihuahua, entre estas, Ingeniería y Diseño Van SA, Afirma Inmobiliaria y Arve Constructora, que reclamaron el pago de 350 millones de pesos, tenían, literalmente, agarrado de los ‘cojones’ al ‘Súper’ funcionario de obras públicas en el gobierno de Duarte, a quien el mismo César, le confió el ‘mega’ poder para hacer y deshacer en materia de contratos en la licitación de las principales obras de Chihuahua y de Ciudad Juárez.

Y desde aquella fecha en que publicamos el material de columna, la figura y nombre de Everardo Medina Maldonado, se convirtió en una especie de fantasma. Se diluyó del escenario, lo que entonces provocó una serie de conjeturas de que el exfuncionario público, es uno más de los exfuncionarios estatales que se han acogido a la figura de “criterio de oportunidad”, que lo convierte en automático en testigo protegido.

Su nombre, que aparece en las carpetas de investigación y en los archivos de la Fiscalía General del Estado, y de la Auditoría Superior del Estado, se disipó entre propios y extraños, que igual lo ubicaron en Houston, en El Paso y hasta en algún recóndito lugar del viejo continente.

Corresponde pues al gobernador de Chihuahua, Javier Corral la responsabilidad de poner al exfuncionario estatal tras de las rejas, una vez que se ha comprobado su presunta actuación en actos de corrupción y la ‘desaparición’ de cientos de millones de pesos, como parte del desaseado manejo financiero en la ejecución de las obras de Ciudad Juárez y Chihuahua.

Y lo sucedido ayer en la Ciudad Judicial, donde desde hace muchos meses se denunciaron goteras y problemas en los techos de las oficinas, cuarteaduras en los edificios y vicios ocultos, entre otros problemas no menores, es apenas el ‘iceberg’ de los muchos ‘secretos’ que fueron guardados para proteger al exsubsecretario de obras públicas.

La misma responsabilidad de dar a conocer nombres de los presuntos responsables y el estado que guarda el proceso de las denuncias, pasa al titular de la Fiscalía General del Estado, César Augusto Peniche Espejel, quien seguramente a causa de esas ‘buenas relaciones’ que mantuvo con algunos de los prominentes hombres del anterior gabinete, pasa ‘tragos amargos’ y días difíciles en relación a las carpetas de la investigación que apunta hacia sus amigos, entre ellos Everardo Medina, Jorge González Nicolás, Alejandra de la Vega y Jorge Contreras Fornelli, cuando entonces él era delegado estatal de la Procuraduría General de la República.

César Augusto era de esa familia. De la familia del exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, a quien, dicen, le debe la recomendación para quedarse el último año previo a su designación como Fiscal General del Estado, al frente de la PGR en Chihuahua. ¡Qué ironía!.

Las cuantiosas irregularidades y la presunta colusión de hombres del sector privado de Chihuahua y Ciudad Juárez -a través de los negocios de la construcción y los múltiples contratos-, encierran muchos enigmas y un manto de impunidad, que debe poner en claro el gobierno del ‘Nuevo Amanecer’.

Las imputaciones alcanzan también al panista y exsecretario de obras públicas del gobierno de Chihuahua, Eduardo Esperón González, acogido a la ‘figura de testigo’ protegido, quien seguramente, ha sido clave en la información que contienen las carpetas que hunden a Everardo Medina Maldonado, quien alguna vez, dicen sus amigos, se sintió un ‘semidios’.

Adiós a la reelección. /

Las diputadas juarenses que llegaron al Congreso del Estado de Chihuahua, gracias a su ‘buena suerte’ y a las múltiples maniobras colaterales que se le endilgan sistema político de México, entre ellas, Laura Mónica Marín Franco, representante del distrito electoral VII, Maribel Hernández del VIII y la estrafalaria legisladora por el distrito IX, Lily Ibarra, no se reelegirán como diputadas para la sexagésima sexta legislatura en 2018.

Ninguna de las tres es aprobada por el presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, Fernando Álvarez, ni tampoco cuentan, hasta ahora, con el visto bueno del gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado. Eso es lo que ha trascendido intramuros en el CDE del PAN y en los pasillos de Palacio, donde la instrucción es que ninguna de las diputadas repita en el 2018. La orden viene de mero arriba.

El caso también golpea a la diputada local panista del Distrito XVIII, Carmen Rocío González Alonso, a quien ya le contaron todas las veces que la ha jugado en contra del Jefe del Ejecutivo y para nada sale bien librada.

Álvarez y un grupo de cercanos a Palacio están haciendo cuentas y ajustes de las posibilidades remotas que tienen algunos de los legisladores.

Por ejemplo, dicen que quien si la libra, e incluso, es considerada hasta para llegar a la candidatura por el senado es la diputada por el Distrito XVII, Blanca Gámez Gutiérrez, que le mete presión a las mujeres aspirantes que buscan convertirse en candidatas por un escaño al Senado de la República.

Los nombres de algunos de los legisladores están en la ‘tómbola’ de las decisiones y de las necesidades que tiene el gobierno y el partido político. Algunos de los diputados en el Congreso con buenas relaciones con el gobernador, como es el caso de la diputada Maribel Hernández, no repetirá, pero si posiblemente sea acomodada en el gobierno estatal. Y no todos o todas, correrán con la suerte de la diputada juarense.

Empujan los amigos de Víctor. /

No lo va a creer, pero en Chihuahua corren los rumores de que ante los tropiezos y dificultades que ha tenido el exsecretario estatal de seguridad pública con José Reyes Baeza, el priísta que renunció temporalmente a sus derechos a causa del exgobernador César Duarte, los empresarios y polacos, Oscar Leos y José Luis García Mayagoitia, glorias del pasado con Fernando Baeza y Patricio Martínez, meterán el hombro por el Vicval.

Se dice, o mejor dicho se presume, que la influencia de poder de estos empresarios con Poncho Romo, el visionario empresario de Nuevo León que se ha convertido en el ‘Juan Bautista’ del Morenismo, es tal, que ayudarán a Valencia en el proyecto de 2018.

Morena necesita estructura, pero no le alcanzan los ‘Cocos’ ni los ‘Temos’ Reyes Castro, por lo que Victor Valencia será uno de los capitanes en territorio. Conoce bien sus raíces y a sus enemigos.

El asunto le sacará ronchas a Juan Carlos Loera, a Martin Chaparro y quizás a otros de los santurrones de Morena en la capital, que seguramente creían haber acabado con los fantasmas y los nuevos ‘insurgentes’ del partido Morena.

Víctor Valencia quería ser senador por la vía independiente, y sus posibilidades como candidato a diputado federal si le alcanzan, pero dependerá de sus viejos amigos de la ciudad de Chihuahua, que se han convertido al morenismo.

Miguel González Lardizábal, Pablo Leos y otros empresarios como el propio José Luis García, saben que los pesos cuentan y cuentan mucho a la hora de las campañas políticas.

Comentarios: mariohectorsilva@yahoo.com.mx

 

 

 

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