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SENADORA EN APUROS.

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Teresa OrtnoPor Ciro Rivera.<>

Cuando la Suprema Corte de la Nación estableció los límites a las opiniones que emiten los diputados y senadores  que ahora  podrán ser juzgados por la vía civil por dañó moral, cuando sus dichos afecten a terceros han puesto en la picota a muchos boquiflojos miembros de ambas cámaras que con diatribas  tratan de cubrir sus incapacidades en el ejercicio del cargo.

Prueba de ello es el caso de la senadora  por Chihuahua de extracción panista, Teresa Ortuño, quien  en Junio del año pasado  acusó al gobernador,  José Reyes Baeza , de estar ligado al narcotráfico  por lo cual el ejecutivo la demando ante el  Juzgado  Octavo del Distrito 8 de la ciudad de México por daño moral.

En aquel entonces a principios del mes en mención la senadora panista en su visita a Chihuahua lanzó la acusación y cuando se le pregunto sobre la demanda en su contra declaró que no le quitaba el sueño y mucho menos subiría o bajaría el tono de sus declaraciones ya que en Chihuahua acababa de ser abolido el delito de difamación con la reforma jurídica.

A nueve meses de su acusación y con la disposición emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación el pasado lunes ahora la senadora panista sufre de insomnio ya que la demanda por 100 millones de pesos como reparación  por daño moral se la  podrían hacer efectiva suma que de ser multada con ella pasara a manos de asociaciones civiles de Chihuahua.

Con ocho votos a favor y tres  en contra el  tribunal  determinó que de acuerdo a lo establecido  en el artículo 61 de la Constitución,  los senadores y diputados son inviolables por las opiniones que manifiesten en el desempeño de sus cargos, dentro o fuera de sus recintos legislativos, y jamás podrán ser reconvenidos por ellas.

Puntualizaron que únicamente cuando solo lo hagan como parte de las funciones y actividades que la misma Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos les confiere ya que las que sean vertidas en funciones ajenas a su labor legislativa no gozan de la protección que les otorga la Carta Magna.

La inviolabilidad parlamentaria que tienen los legisladores por las opiniones que emiten es diferente a la inmunidad parlamentaria o procesal de que también gozan y que se conoce como fuero.

Del resultado  jurídico que se de a la demanda interpuesta por el ex senador Manuel Barlett en contra del ex diputado y ex dirigente del PAN  Germán Martínez, cuando este ultimo  acuso  al primero  de haber promovido el fraude electoral  de 1988 y de ser el responsable del crimen de Manuel Buendía en  1984 podremos presumir si  la senadora Teresa Ortuño paga la indemnización monetaria por el daño moral al gobernador de Chihuahua, solo da una disculpa publica o bien no pasa nada.

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