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POLITIKKON, MARTES 10 DE ENERO.
El hermano incómodo./
La Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez (APCJ), cuyo presidente Roberto Delgado Escalante parece tener ganas de cambiar la histórica inercia de esa agrupación, ayer levantó la voz para condenar un nuevo abuso policial que involucra a un reportero gráfico,
Se trata del fotógrafo Luis Ramírez, del periódico Norte que fue ‘levantado’ y privado de la libertad por horas, debido a una estúpida e inverosímil acusación de entorpecer la labor de los policías, cuando el reportero tomaba algunas fotografías en una detención de los ‘hijos’ (subalternos) de Julián Leyzaola.
El gran dilema de Beto Delgado como líder de los periodistas, es cómo convencer a propios y extraños de que su solidaridad es legítima, cuando frente así tiene un terrible conflicto de intereses por la posición que guarda su medio-hermano, Manuel del Castillo Escalante, que es el jefe de comunicación social del Presidente Municipal, Teto Murguía y amigo de Julián de Leyzaola.
Para su infortunio, su medio hermano, se ha convertido en la tipica figura del hermano ‘incomodo’.
Para colmo de todos los males, sus buenas intenciones de hacerse presentes y solidarios con el fotógrafo del Norte, chocan con el recuerdo –non grato- para Arnoldo Cabada, Manuel Gómez Martínez y otros periodistas, que fueron sus adversarios en la elección de la APCJ- y que supieron que fue la mano de Del Castillo, quien llevo a Beto Delgado a la presidencia de la afamada agrupación de periodistas.
Imagínese caro lector, uno jalando la cuerda para un lado y el otro (el verdugo) para el lado contrario, en su papel de jefe de comunicación, haciendo sus labores para evitar que la detención, levantón o privación de la libertad de Ramírez, pueda trascender a la opinión pública. Necesariamente uno de los dos simula y se divierte ejerciendo el poder.
Los cocolazos, el mal trato y la humillación del periodista, Luis Ramírez por parte de los policías, debe cargarse necesariamente –hasta que se deslinden responsabilidades-, a la cuenta y manejo del titular de Comunicación Social y amigo del Presidente Municipal.
Como colofón, esta agresión de los uniformados subalternos de Julián Leyzaola no es la primera, y ya son suficientes casos como para pedir –no el cese de los policías como sugiere la APCJ-, sino la cabeza de quien ordena y otorga el poder a los policías en las calles.
Pablo Hernández; Jorge Jiménez; Daniel Domínguez y muchos otros comunicadores que han sido víctimas directas de los policías en el desempeño de sus funciones, bien pueden alzar la voz y testimoniar las lindezas y el ‘buen’ trato de los uniformados.
Manual anti-tetista./
El gobernador de Chihuahua, Cesar Duarte, acuño ayer, en el marco de la visita hecha por candidato del PRI, Enrique Peña Nieto a la ciudad, la palabra que define a la perfección los gobiernos superficiales, fríos y poco serios que han tenido en décadas los juarenses: gobierno frívolo.
Y ayer no fue la excepción, porque pese a que el gobernador en su mensaje manejó el término haciendo referencia al gobierno federal, las expresiones del mandatario debieron haberle caído al presidente municipal, Héctor ‘Teto’ Murguía Lardizábal como un balde de agua fría.
A pesar de los pesares, los políticos en el poder –muchos de estos cercanos al mandatario-, siguen rezagados y no logran leer, ni descifrar lo que el gobernador convincentemente dice en cada uno de sus mensajes y, por supuesto, sin lastimar a sus adversarios.
El gobernador de Chihuahua es tan hábil y tan astuto, que pega con una sonrisa, con palabras suaves, con el apretón de manos y con palmaditas a muchos de sus ‘amigos’, es decir, a los detractores de su gobierno.
Por cierto que fue más que notoria la forma en que el edil –que presumía de la amistad con el candidato del PRI a la Presidencia de la Republica, fue –literalmente- congelado en el acto principal en el gimnasio del Colegio de Bachilleres.
El anfitrión y sus amigos en el gobierno municipal –dirían algunos de los presentes-, fueron simplemente humillados.
Teto era obvio, tenía que aparecer en el escenario político, pero a diferencia de muchos otros eventos en los que al alcalde se le permite un espacio, esta vez fue ninguneado y vigilado, de todo a todo, para evitar que hiciera una tontería y el ridículo en un acto político que era solo responsabilidad del gobierno del gobernador Cesar Duarte.
Trascendió que en el proceso previo de revisión de la logística del evento, los organizadores y avanzada de Enrique Peña Nieto, tenían conocimiento y claridad de las múltiples tonterías y estupideces que suele decir el Presidente Municipal. La recomendación fue evitar –desde los comentarios, hasta una posible participación en el evento-, que fue cancelada por instrucción del círculo cercano a Peña Nieto.
Prácticas de acarreo./
Pese a que en la operación de movilización –dígase acareo-, no fueron pocos los funcionarios del PRI y del gobierno que participaron en toda la logística de movilización, la presidenta de la Junta de Agua, Nora Yu Hernández, sigue demostrando musculatura política.
Cientos de los asistentes en el Bachilleres, fueron ‘invitados’ por el equipo que maneja la responsable de la descentralizada, que permaneció –como cualesquier otro ciudadano-, atenta entre los miles de los comités seccionales que se hicieron presentes para saludar al candidatazo del tricolor.
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