De

Opinión

Y es que mientras en México la PGR le declaró el no ejercicio de la acción penal en 2013 por el delito de lavado de dinero, en Estados Unidos otra historia se ha escrito sobre Hernández Flores: se le acusa de lavar unos 30 millones de dólares del narcotráfico y, por ello, tiene una orden de aprehensión al igual que su cuñado — Óscar Gómez Guerra — a quienes se les comenzó a investigar desde el año 2008 por realizar transferencias inusuales de dinero y venta de propiedades aparentemente ilegales. Pero a nivel federal nadie lo toca. El pasado 6 de octubre fue aprehendido en Tamaulipas por una acusación local –peculado y lavado de dinero — pero a decir de su abogado, Jorge Olvera, la acusación carece de pruebas. Y vaticina que antes de la media noche de este jueves su cliente recobrará la libertad…

El propio secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, quien encabeza las negociaciones de parte de México, dijo en un encuentro con empresarios de América Latina, que el gobierno de Donald Trump ha adoptado una estrategia “donde le ponen dinamita a toda la negociación para luego establecer un sistema de intercambio de posiciones para empezar a cerrar capítulos”, pero eso no es posible hacerlo, señaló, en una negociación que va demasiado rápido y donde no hay tiempo que perder en “fuegos artificiales”.

El 27 de julio pasado, en este mismo espacio se reveló someramente la existencia de una relación entre la señora Zavala y el expresidente Carlos Salinas. “Fuera del PRI, de acuerdo con priistas y panistas, ha establecido relación con Margarita Zavala, aspirante a la candidatura azul, y ha estado trabajando con algunos exjerarcas del PRI para ir construyendo una oposición al ‘dedazo’ de Peña Nieto en la sucesión presidencial”…

Margarita Zavala, seguro. Tiene los recursos financieros y humanos para hacerlo. Viene construyendo, desde hace meses, la estructura de su campaña. Pero, además, contará con el apoyo del PRI a quien le conviene que aparezca en la boleta. Aunque Zavala y su equipo no quieran y rechacen la ayuda de los priistas, éstos, como buenos mañosos que son, van a procurar que lleguen firmas a la candidata porque así les conviene: es una manera de dividir el voto panista. Recordemos que la estrategia del PRI es fragmentar lo más posible el antipriismo. Lo mismo hará el PRI, con la poderosa estructura partidista que todavía tiene en varios estados…

Miguel Ángel Osorio Chong está manteniendo un perfil sorprendentemente bajo.  Ningún partido ni alianza ha anunciado el procedimiento de selección de su candidato presidencial. Todos se dicen demócratas, pero ninguno propone un proceso democrático interno. Los líderes no quieren perder el control.

En su sangre corre la traición. Fue desleal con quien le abrió la puerta al servicio público, el exgobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón. Hizo lo mismo con quien le abrió la puerta a la política nacional, el exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle. Engañó a Gustavo Madero, quien le heredó la dirigencia del partido. Rompió un acuerdo con el presidente Enrique Peña Nieto, con quien había acordado una alianza de facto para la contienda por la gubernatura en el Estado de México.

José Antonio Meade – ¿alguien duda a estas alturas que será el candidato externo del PRI, arropado también por algunos senadores panistas, como Javier Lozano, que públicamente lo ha apoyado? – nada más no repunta en las encuestas, al ubicarse en un tercer lugar aislado de los punteros. En esta columna lo hemos dicho varias veces: el priismo le apuesta al modelo Edomex: maquinarias estatales vía voto duro, compra de votos y docilidad de los árbitros electorales: INE y TEPJF, para no sancionar delitos electorales. Sea Meade o cualquier otro el candidato. Ricardo Anaya pelea ese tercer lugar electoral a Meade, perfilado el jefe panista, desde ahora, como potencial candidato presidencial del Frente Ciudadano por México. Anaya es, en la praxis política, una incógnita…

Lo que tú dices es una traición, Ricardo. ¿No te das cuenta que te engaña? Una vez que tenga lo que quiere de ti, hará lo que se le antoje. ¿No recuerdas que estuvo entre quienes le gritaron espurio a Felipe de Jesús?

enemos multitud de organismos ciudadanos e independientes que en realidad son entes integrados por personajes con posiciones políticas propias y cercanas a los partidos que los proponen. Lo que no tienen, en algunos casos, es disciplina partidista, pero en todos existen convicciones políticas e ideológicas claras.

La renuncia de Zavala ha tenido un impacto mediático desproporcionado por cuanto a su peso dentro del PAN, pero entendible porque durante más de un año ha encabezado a los panistas en las encuestas de preferencia electoral, aunque en realidad lo que registran por ahora es conocimiento de nombre, no preferencia de voto. La presencia de Zavala en la opinión pública, se puede argumentar, está ligada al distinguido papel que hizo como primera dama en el gobierno de Felipe Calderón, al mismo tiempo de estar en la conversación por los negativos de su esposo el expresidente por su guerra contra las drogas, y a su condición de mujer, que de manera natural genera un atractivo fresco en la escena electoral….

El martes pasado cuando se reunieron Anaya y Margarita, el presidente del PAN fue terminante: no habría elección abierta de candidato para el Frente y le aseguró que el candidato sería él mismo, que ya estaba acordado. Eso fue lo que detonó la ruptura. Evidentemente, ese acuerdo existe con Alejandra Barrales y con Dante Delgado, dirigentes del PRD y de MC, pero salvo en el caso de Dante ni en el PAN ni, tampoco, en el PRD existe consenso de que Anaya sea candidato presidencial y Barrales para la Ciudad de México.

El diferendo entre Zavala y Anaya no había comenzado por su participación en el Frente, sino porque estaba construyendo su candidatura presidencial desde la presidencia del partido, lo que consideraban sus críticos que era una competencia desigual, y a la forma como fue tratada por los panistas cercanos al líder del partido durante meses.

La mayor y última apuesta de Margarita Zavala y de Felipe Calderón, a falta de votos suficientes dentro del PAN, era vencer “desde afuera” a Anaya; provocarle una inestabilidad mayúscula, con ayuda de la prensa que tiene el Gobierno federal en el puño (y en la cartera). Querían lograr su renuncia y entonces tomar por asalto el partido y luego apoderarse o desmantelar el Frente. No pudieron (plural, siempre en plural). De cara al público villamelón, los venció el muchacho, los derrotó Anaya. Pero no sólo es eso, no sólo fue él, Anaya. Los panistas lo saben: Margarita y Felipe se derrotaron a sí mismos, tiempo atrás. Fueron derrotados en la mesa por el temor que existe entre muchos panistas, y sobre todo en los líderes, de que regresen al partido los gritos, las ofensas y los manotazos de Calderón…

Lo cierto es que las autoridades siguen sin dar con la causa. Stephen Paddock, el hombre anglosajón que mató a 59 personas y dejó heridas a más de 500 el domingo en la noche, rompió patrones. Tenía 64 años. No era musulmán, inmigrante o descendiente inmediato de inmigrantes. Según su hermano, era millonario. No tenía antecedentes criminales o de trastorno mental.