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LA AGENDA.
Por Sergio ARMENDARIZ./6 de Febrero./
La vinculación entre empresarios y educadores es una agenda magnífica, no tiene desperdicio y se vacuna por sí misma, en contra de la contaminación creciente del partidismo electorero. En la semana que acaba de concluir, teniendo como escenario el Gimnasio del ITESM, Campus Juárez, se realizo la séptima entrega de reconocimientos por la excelencia académica -a 180 jóvenes- que la COPARMEX lleva a cabo respecto a la generación de estudiantes destacados de las instituciones de educación superior de Ciudad Juárez.
Con la participación de estudiantes y recién egresados del propio ITESM, UACJ,UACH, ITCJ y UTCJ, se dieron cita cientos de personas, en un evento poderosamente simbólico de valoración a la educación, la cultura y la promesa espléndida de desarrollo de la investigación académica, concebida como una de las formas sublimes del ejercicio de la inteligencia.
La fórmula virtuosa de conjunción entre el sector empresarial y el educativo, es una combinación impecable en su forma y en su fondo. Es realmente grato observar la interacción que se presenta entre las autoridades de las mencionadas instituciones y la representación del sector empresarial, también, por supuesto, escuchar la voz prometedora de los jóvenes reconocidos por su talento excepcional.
En ese sentido, la COPARMEX Juárez, representada por Carlos Chavira Rodríguez, se apunta un séptimo éxito de legitimidad pública absoluta –circunstancia poco común en nuestro medio-, al convocar al espacio educativo y sus destacados actores juarenses, para valorar el esfuerzo aplicado en el ámbito de la educación y la cultura, a través del sustento en una lógica institucional de vinculación académica y productiva, en la búsqueda solidaria y compartida por agrandar los márgenes sociales de productividad y competitividad de esta frontera.
Para los empresarios de COPARMEX Juárez, cuyo actual líder es Chavira Rodríguez, este evento es una formidable oportunidad para acercarse a las comunidades de aprendizaje y conocimiento de nivel superior de Ciudad Juárez, dado que aquí se encuentra la esencia del futuro de nuestra generosa sociedad; sin duda, también desde aquí y de manera fundamental se contribuye al orgullo de pertenencia que esto implica, reflejando lo mejor y más valioso de los esfuerzos en la inversión en la formación de capital humano del más alto nivel de excelencia.
Sobre todo, se contribuye a la consecución de personas dignas y productivas, capaces de proyectar el trabajo y la gestión creativos que tanto anhelamos. Los cuadros académicos reconocidos, serán los empresarios del futuro próximo, también los conductores de una sociedad que en su complejidad creciente, demanda cada vez mayor y mejor calidad; desempeños competitivos, logros de avanzada en un mundo globalizado que amerita el ejercicio de una inteligencia metódica y científicamente formada.
En el mejor espíritu de lo mostrado en “Juárez Competitiva”, también se valora en en su gran significación, el aporte alineado de las autoridades de todos los niveles e instancias, en torno al reconocimiento de la excelencia académica. Resulta de vital importancia, sumar y multiplicar el gran esfuerzo colectivo, rechazando enteramente la actitud que intriga, que confunde, que divide y resta; es indispensable coincidir en un avance compartido, teniendo la claridad de rumbo, caminando y promoviendo las principales virtudes que conduzcan a Ciudad Juárez por el sendero del desarrollo social deseado.
Claro que es importante la política electoral, sin embargo, hoy, para la República, es más importante la política educativa. Nada se menosprecia, por el contrario, todo debe justipreciarse. La inteligencia es estructuralmente un valor irrenunciable, por eso debe fomentársele, generarse condiciones para su florecimiento social, entregarle también el afecto, amor –palabra que lamentablemente también se empieza a prostituir en la locución de la clase política mexicana-, protección y la confianza en convertirla en el pivote del efectivo cambio nacional. Antes que el músculo de la ciencia, necesitamos la sensibilidad de la inteligencia, sin ésta, no alcanzaremos el sentido humano de la primera. Felicidades a COPARMEX y al Consorcio de Universidades y Tecnológicos de Ciudad Juárez, por su fecundo vínculo.







